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Las Crónicas de Zabálburu: De París a la Huerta*

  • Foto del escritor: Miguel Zapata Ros
    Miguel Zapata Ros
  • hace 6 días
  • 20 Min. de lectura

Actualizado: hace 18 horas

The Chronicles of Zabálburu: From Paris to the Orchard

Escena del ambigú**. Ilustración de Fulgencio Saura Mira a la novela de Caradoc (2ª parte) y portada de la novela Zabálburu. a la que se reseña aquí.
Escena del ambigú**. Ilustración de Fulgencio Saura Mira a la novela de Caradoc (2ª parte) y portada de la novela Zabálburu. a la que se reseña aquí.

Esta obra literaria entrelaza la historia real y la ficción para narrar la vida de personajes vinculados a la aristocracia, la diplomacia y la arquitectura del siglo XIX en Murcia, París y en otros lugares. El relato sigue a Félix Zabálburu y es una secuela de Caradoc, personaje de la trilogía de la que se deriva, y título de ella también, conocido como Lord Howden, aristócrata inglés que se establece en Murcia junto a su amada Joaquina Plana, y de paso impulsa proyectos como el ferrocarril y, lo que es más importante, la construcción de su palacio. Dejamos a Félix para después.

A través de figuras como el arquitecto Ramón Hervás y el militar Emmanuel Bocher, la trama conecta los paisajes murcianos con el esplendor y las crisis de París. La narrativa explora temas de amor profundo, redención y progreso tecnológico, destacando la influencia de la familia Zabálburu en la modernización de España y de Murcia. Finalmente, la presencia de la célebre actriz Sarah Bernhardt añade una dimensión de drama emocional y humano que trasciende las fronteras geográficas.


Félix

La trama principal, en la que Félix es protagonista, se articula en torno a los siguientes ejes principales:

Su formación en la vanguardia europea: La historia sigue a Félix desde su etapa en el taller de Henri Labrouste en París, donde destaca como un alumno "eficiente y creativo". Allí se especializa en la arquitectura del hierro y el vidrio, una tecnología que representaba la modernidad de la época.

El conflicto de mérito frente a linaje: Un punto central de su trama es la relación con su propia familia y la sociedad murciana. Aunque pertenece a los poderosos Zabálburu, Félix vive un enfrentamiento con sus hermanos (Mariano y Francisco), quienes lo separan de la gestión de la biblioteca familiar. Aclarada esa cuestión, lo principal es que la obra utiliza a Félix para ilustrar cómo Murcia, en ocasiones, "abandona a sus buenos hijos para apoyar a los mediocres". Recalcando desde el principio la metáfora del icono murciano conocido como La Matrona del Almudí, identificado frecuentemente como un símbolo de la hospitalidad de los naturales, pero que en realidad con su simbolismo, una matrona dando su pecho, que quita a su propio hijo, a un extraño, simboliza la tesis de la novela: Murcia rechaza a sus propios hijos y da su favor a los ajenos. Ese mensaje aparece ya en la contraportada de la novela.

La construcción de la Mansión Caradoc: Félix es el encargado de la supervisión técnica y dirección de obra del palacio de Lord Caradoc en Murcia. En este proyecto, su talento debe lidiar con la logística impuesta por sus hermanos (quienes actúan como proveedores) y las presiones políticas locales.

Visionario incomprendido: La trama muestra a un Félix que intenta introducir conceptos arquitectónicos revolucionarios, como la idea de una estación de ferrocarril monumental en el centro de Murcia hecha de hierro y cristal, inspirada en las grandes capitales europeas. Sin embargo, se topa con una sociedad que prefiere lo funcional o lo meramente decorativo para realzar estatus, sin convicción estética real.

Su trágico final: La obra narra el declive de su salud debido a un cáncer (neoplasia), enfermedad que sobrelleva con estoicismo y reserva. Su muerte ocurre el 19 de diciembre de 1862 en Bilbao, poco después de la inauguración del Teatro de los Infantes, dejando tras de sí una obra y unas ideas que sus contemporáneos en Murcia ignoraron o ningunearon.

En resumen, la trama de Félix Zabálburu es la de un héroe intelectual y moralmente íntegro que lucha por la modernidad y la excelencia técnica en un entorno marcado por el nepotismo y el desprecio al mérito personal. La "invisibilidad" de que es objeto el personaje es intencionada por parte del autor para rescatar su figura desde el olvido histórico, así como para remarcar ese tipo prácticas en la ciudad por parte de la sociedad "bienpensante"..

 

Así en la historia de Félix podemos ver los siguientes elementos:

 

La historia de Félix Zabálburu se entrelaza profundamente con el desarrollo de la modernidad en Murcia, marcada por sus debates intelectuales con Ramón Hervás, su rivalidad implícita con el clan Marín Baldo y su visión arquitectónica incomprendida. En su desarrollo podemos encontrar


1. Las importantes conversaciones que sostiene con Hervás en París: El mérito frente al linaje

En el taller de Henri Labrouste en París (febrero de 1841), Félix y el ciezano Ramón Hervás mantenían largas discusiones técnicas y sociológicas, mientras debatían sobre los ángulos de incidencia de los nervios en las estructuras de hierro, la conversación derivaba hacia la situación de su tierra natal.

Crítica a la educación universitaria en su nacimiento: Comentaron la creación de la Universidad Literaria de Murcia, que ambos veían como un error por priorizar saberes escolásticos (Derecho, Teología) en lugar de estudios técnicos e industriales necesarios para la nueva era,,.

La Teoría de la Cohesión Blanda: Hervás le expuso a Félix su tesis sobre por qué Murcia "abandona a sus buenos hijos para apoyar a los mediocres". Según Hervás, la clase dominante murciana evitó los cambios traumáticos de la Revolución Francesa mediante la ósmosis y el nepotismo, asegurando que los cargos públicos siguieran siendo un privilegio de sangre y no de mérito personal,,.

La reacción de Félix frente a la exclusión del mérito: Félix, más joven y apasionado, consideraba humillante que el esfuerzo individual fuera relegado frente al "enchufismo" y el linaje.


2. Relación con la familia Marín Baldo

La relación de Félix con los Marín Baldo es de un contraste profesional y ético absoluto, gestionado bajo la mediación de Lord Caradoc.

• El discípulo aventajado vs. el "inútil": Henri Labrouste consideraba a Félix un alumno "eficiente y creativo". En cambio, describía a José Marín Baldo (hijo del regidor) como alguien de "desafortunado desempeño", un "perfecto inútil" cuyo ingreso en el taller fue solo un favor político hacia Caradoc y su padre, el alcalde Salvador Marín Baldo,,.

• Conflictos en la construcción: Durante la edificación de la Mansión Caradoc, existía una tensión de intereses. El alcalde Salvador Marín Baldo presionaba para que su círculo (como Leoncio Baglietto) controlara el proyecto, mientras Caradoc confiaba en Félix Zabálburu por su maestría técnica adquirida en París, a pesar de que sus propios hermanos (Mariano y Francisco) lo habían apartado de los negocios familiares por anteponer la excelencia al rendimiento económico.


3. La escena del Ambigú*: El visionario incomprendido

El clímax de la participación pública de Félix ocurre en octubre de 1862, durante la inauguración del Teatro de los Infantes. Mientras la sociedad murciana celebraba la llegada de la reina Isabel II, Félix se refugió en un rincón del Ambigú con Caradoc y Edgar Young.

• La Estación Monumental: En esta escena, Félix expuso una propuesta revolucionaria: construir una estación de ferrocarril central en Murcia hecha de hierro y vidrio, inspirada en las "modernas catedrales" de Europa como King's Cross o Saint-Lazare.

• Diseño Urbano: Propuso que la vía de Madrid a Cartagena no cercenara la ciudad por el sur, sino que penetrara de forma radial hasta cerca de la Iglesia del Carmen, permitiendo que los trenes de carga no atravesaran el casco urbano y facilitando el crecimiento de Murcia.

• Su tragedia personal: Durante esta conversación, Félix ya estaba devorado por una neoplasia (cáncer), que sobrellevaba con un estoicismo tal que ni el propio Caradoc notó su gravedad en ese momento.

4. Final y Legado

Félix murió poco después, el 19 de diciembre de 1862 en Bilbao, dejando sus ideas como "esbozos" que sus hermanos utilizaron más tarde de forma puramente funcional. Caradoc, antes de marchar a Bayona, encargó a Salvador Marín Baldo y a los Zabálburu que protegieran su memoria, recordándoles que Félix fue el único que intentó dotar a Murcia de una arquitectura verdaderamente moderna y eficiente, más allá de la retórica y el poder del linaje

 

Sarah Bernhardt

La historia de Sarah Bernhardt en la obra es un relato de genio, caída y redención, que se entrelaza con las vidas de los protagonistas murcianos y su único amor verdadero, Emmanuel Bocher.

1. Orígenes y la influencia de su madre

Sarah nació en 1844 bajo el nombre de Rosine Bernhardt. Su madre, Judith-Julie («Youle»), era una conocida cortesana en París que la tuvo tras una relación con Édouard Viel, un abogado de Le Havre, cuya identidad se mantuvo en secreto durante mucho tiempo. Creció en un ambiente cortesano y fue tutelada por el Duque de Morny (medio hermano de Napoleón III), quien utilizó sus influencias para que ingresara en el Conservatorio y debutara en la Comédie-Française.


2. El Príncipe de Ligne y su hijo Maurice

En 1864, Sarah vivió un apasionado y tormentoso romance con Henri de Ligne, un noble belga. Fruto de esta relación quedó embarazada, pero el príncipe, incapaz de enfrentar a su poderoso padre y las convenciones sociales, la abandonó antes del parto.

Maurice Bernhardt: Su único hijo nació el 22 de diciembre de 1864. Ante la negativa de los Ligne de reconocerlo —incluso tras una dramática entrevista de Sarah con el Príncipe de Ligne padre en Bruselas—, ella asumió sola su crianza. Maurice creció como un bon vivant que siempre dependió económicamente de su madre, llevándola a veces al borde de la quiebra.


3. La protección de Ramón Hervás

Tras ser abandonada y expulsada del teatro, Sarah vivió su periodo más oscuro, llegando a ser inscrita en los catálogos policiales de prostitución de lujo de París para subsistir.

  • Refugio y apoyo: En este abismo, el arquitecto ciezano Ramón Hervás se convirtió en su "protector realista". Sarah se refugió en casa de Hervás estando embarazada.

  • Relación íntima: Hervás le proporcionó un apartamento en el Boulevard Malesherbes y apoyo financiero. Aunque existía una gran diferencia de edad, mantuvieron una relación de gran ternura e intimidad física, documentada a través de diálogos cargados de deseo y la vulnerabilidad de Hervás por su vejez.


4. Emmanuel Bocher: El amor verdadero

Aunque tuvo muchos amantes, sus memorias sugieren que su único amor profundo fue Emmanuel Bocher, militar y ahijado de Lord Caradoc.

  • El encuentro en el mar: Se conocieron en abril de 1864 en el barco Le Navarin, viajando de Marsella a Alicante tras una humillación teatral de Sarah en el Gymnase.

  • El incidente de Alicante: Tuvieron un encuentro apasionado en un hotel de Alicante, que terminó en escándalo cuando Sarah descubrió que Emmanuel estaba casado y tenía familia, lo que provocó una escena de gritos y la huida de él por una salida de emergencia.

  • Reencuentro en Bayona: Años después, en junio de 1870, se reencontraron y viajaron juntos al Château Caradoc en Bayona, donde fueron presentados a Caradoc y Joaquina como una pareja feliz justo antes del estallido de la guerra.


5. La escena del tren y las memorias

El clímax emocional de su historia, inspirado en sus memorias Ma double vie, ocurre durante la guerra franco-prusiana en 1871.

  • La huida de París: Sarah escapa de la ciudad sitiada en un tren de suministros.

  • El soldado alemán: En el trayecto, se encuentra con un joven soldado alemán cojo que le da noticias de Emmanuel Bocher, quien está prisionero.

  • El valiente soldado: El soldado le revela que Emmanuel pudo ser liberado, pero se negó a dar su palabra de no volver a luchar contra Alemania. Sarah, conmovida y entre lágrimas, exclama: «¡Ah, el valiente soldado!».

  • Comentario final: Esta escena cierra su arco sentimental; en el tren, Sarah comprende que el amor de Emmanuel fue el único "limpio y sacrificado" que dejó una huella imborrable en su alma, por encima del prestigio o el deseo banal.


Escena del encuentro en el hotel

Como punto clave de esta parte, el autor describe el apasionado encuentro entre Sarah Bernhardt y Emmanuel Bocher en el hotel de Alicante ocurrido en abril de 1864, tras un accidentado viaje de seis días desde Marsella en el barco Le Navarin.

El encuentro se puede detallar en las siguientes fases según se desarrolla en la novela:


El entorno y la llegada

  • Un hotel decadente: Al llegar a Alicante en un día de fuerte levante, se alojaron en un hotel que Sarah describió como "cochambroso" y deprimente. El edificio era un antiguo palacio reconvertido, cuya habitación tenía una decoración insólita de enormes espinas de pescado reales dispuestas en guirnaldas.

  • Entrada estratégica: Emmanuel sugirió entrar al hotel por separado para proteger la reputación de ambos, ya que él tenía familia y ella debía reanudar su carrera en Francia. Una vez instalada Sarah con su asistenta Caroline, esta última bajó a recepción para comunicarle discretamente el número de la habitación.

El encuentro amoroso

  • Pasión febril: Emmanuel acudió a la habitación tras la hora de la cena. Debido a la falta de higiene de la cama, Sarah optó por no desvestirse, pero al encontrarse, las caricias surgieron de forma "inmediata y espontánea", volviéndose "intensas, casi febriles".

  • Intimidad: Mientras la pareja consumaba el encuentro, Caroline se retiró discretamente al salón de la planta baja para dejarlos solos. Tras el clímax, ambos quedaron exhaustos y conversaron sobre el futuro de Sarah y los vínculos de Emmanuel con su padrino, Lord Caradoc.


El conflicto y la huida

  • La revelación: El ambiente cambió drásticamente cuando Emmanuel confesó que estaba casado y tenía hijas. Sarah, sintiéndose engañada y víctima de un fraude, reaccionó con un arrebato de despecho y gritos que se oían en todo el hotel.

  • Escape por la puerta secreta: Ante el temor de un escándalo público, Emmanuel aprovechó una salida de emergencia oculta tras un espeso cortinón en la habitación —que daba a un depósito de muebles rotos y una escalera exterior— para huir a las cinco de la mañana.

  • El escándalo final: Para encubrir la huida del amante y justificar los gritos de Sarah ante la inminente llegada de la policía, su asistenta Caroline rompió una ventana y gritó: «¡Fuego! ¡Ladrones!», creando una distracción que permitió a Sarah alegar ante las autoridades que un intruso desconocido había invadido su aposento.

Este episodio terminó con Sarah refugiada en casa del vicecónsul francés en Alicante antes de partir hacia Madrid.

 

Ramón Hervás

También, a partir de lo narrado en la novela Zabálburu, se puede trazar una reseña detallada de Ramón Hervás, un personaje que he definido como un "murciano genial" y, junto al protagonista Félix Zabálburu, uno de los grandes olvidados de su tierra.


1. Orígenes y formación: De Cieza a la vanguardia de París

Ramón Hervás nació en Cieza en 1811. Su camino hacia la excelencia técnica fue fruto de un esfuerzo personal titánico; a pesar de la oposición de sus padres, realizó un aprendizaje como trabajador en la forja en una fundición de Murcia y estudió en la escuela del gremio de forjadores de la Real Sociedad Económica de Amigos del País.

Posteriormente, se trasladó a Madrid para estudiar en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, costeándose sus estudios con su propio trabajo. Su llegada a París marcó un hito: tras trabajar como montador de estructuras metálicas en la biblioteca de Santa Genoveva, llamó la atención de Henri Labrouste, quien lo admitió en su prestigioso atelier en 1831.


2. El maestro del hierro y el cristal

Hervás se convirtió en un ingeniero de la construcción innovador, especializado en el uso arquitectónico del hierro y el vidrio, materiales que definieron las "catedrales de la Sociedad Industrial". Su trayectoria en París es reconocida en los manuales de arquitectura francesa. Entre sus logros más destacados se encuentran:

  • Le Grand Colbert: Diseñó y dirigió la obra de estos famosos grandes almacenes de París, donde introdujo por primera vez grandes escaparates de dos plantas gracias a estructuras livianas de hierro forjado.

  • Bibliothèque Nationale de France: Colaboró en la construcción de este emblemático edificio junto a su maestro Labrouste.

  • Especialista en mercados: Siguiendo las teorías de Héctor Horeau, se especializó en el diseño de grands magasins y espacios diáfanos, un modelo que luego se copiaría en toda Europa.


3. Pensamiento social: La "Cohesión Blanda" de Murcia

Hervás no solo fue un técnico, sino un pensador reflexivo que analizó con amargura la sociedad de su tierra natal. En sus conversaciones con Félix Zabálburu en París, desarrolló su tesis sobre por qué Murcia "abandona a sus buenos hijos para apoyar a los mediocres".

Según Hervás, la clase dirigente murciana evitó los cambios traumáticos de la Revolución Francesa mediante una "ósmosis" que permitió a la antigua nobleza transformarse en la nueva burguesía funcionarial, manteniendo siempre el privilegio de sangre y el nepotismo sobre el mérito personal. Definió este sistema como una "cohesión social blanda", basada en prácticas paternalistas y caridad católica que evitaban la violencia pero perpetuaban la injusticia hacia los más capaces.


4. Protector y amante de Sarah Bernhardt

Un aspecto fundamental de su dimensión humana es su relación con la legendaria actriz Sarah Bernhardt. Hervás conoció a Sarah cuando ella era una niña de seis años a través del Duque de Morny. Años después, en 1864, cuando Sarah fue abandonada embarazada por el príncipe de Ligne y repudiada por el teatro, Hervás se convirtió en su "protector realista".

Él le proporcionó refugio en su propia casa y luego le pagó un apartamento en el Boulevard Malesherbes, sosteniéndola económicamente durante su periodo más oscuro, cuando incluso figuraba en los registros policiales de prostitución de lujo. A pesar de la diferencia de edad, mantuvieron una relación de gran ternura e intimidad física que Hervás recordaría con nostalgia hasta el final de sus días.


5. Legado y final

Hervás falleció en París en marzo de 1898, a los 87 años, a consecuencia de una neumonía. Al no tener descendencia, cedió sus derechos y títulos de propiedad de Au Grand Colbert a la Bibliothèque Nationale de France. Su figura en la novela representa la integridad moral y el genio técnico que, pese a triunfar en la capital del mundo, permaneció ninguneado por las estructuras de poder de su Murcia natal.


Los Zabálburu, familia y edificios

La familia Zabálburu representa en la obra una estirpe de gran poder económico y político que influyó decisivamente en la modernización de Murcia, aunque marcada por tensiones internas entre la visión técnica de Félix y el pragmatismo de sus hermanos.

A continuación, se resume todo lo que afecta a esta familia según las fuentes documentales y la trama de la novela:


1. El papel de la madre y los hermanos

La dinámica familiar estuvo definida por el éxito en los negocios y la política, pero también por el ninguneo hacia el talento de Félix:

  • La madre (Doña Segunda Basabe): Sentía una especial pasión por Félix, a quien consideraba el más débil físicamente pero el más dotado intelectualmente. Félix decidió pasar sus últimos días de vida junto a ella en Bilbao. Doña Segunda falleció el 20 de enero de 1863, apenas un mes después que su hijo.

  • Mariano Zabálburu: El hermano mayor y pater familias. Fue una figura política de gran peso; tras ser diputado por Vizcaya, representó a Murcia (distrito de Mula) desde 1865 hasta su muerte en 1887.

  • Francisco Zabálburu: El hermano menor, descrito como impulsivo y ambicioso para los negocios. Fue senador por Murcia y llegó a ser senador vitalicio en 1896.

  • El conflicto con Félix: Los hermanos, centrados en el rendimiento económico, separaron a Félix de la gestión de la biblioteca familiar y de otros negocios debido a que Félix anteponía la excelencia técnica y artística a los beneficios comerciales.


2. Los edificios Zabálburu en Murcia

Estos edificios constituyen un símbolo de la ciudad, situados cerca del Puente Viejo y el Plano de San Francisco:

  • Construcción: Fueron edificados sobre el solar de la antigua Cárcel Vieja, que la familia compró y derribó.

  • Arquitectura: Mariano utilizó técnicas de entramado de maderas visibles en el interior, un estilo típico del País Vasco y Centroeuropa.

  • La sombra de Félix: Aunque Félix era experto en estructuras de hierro y vidrio (aprendido con Labrouste en París), los edificios de Murcia terminaron siendo obras más funcionales. No obstante, Mariano admitió que utilizaron los esbozos y la tesis de licenciatura de Félix para el proyecto, ideas que se convirtieron en uso generalizado posteriormente.


3. La Biblioteca Zabálburu en Madrid

Este proyecto era considerado el "barco insignia" de su imperio empresarial y un legado familiar:

  • Se proyectó como la reconstrucción y adaptación de un edificio en Madrid para albergar la colección bibliográfica de la familia.

  • A pesar de que Félix contribuyó significativamente al diseño del proyecto debido a su formación técnica, sus hermanos lo apartaron de su gestión directa tras finalizar la fase creativa.


4. Influencia económica y política en Murcia

La presencia de los Zabálburu en Murcia no fue solo constructiva, sino que transformó la economía regional:

  • Innovación agrícola: Introdujeron maquinaria moderna y variantes genéticas en sus fincas de cereal, olivo y frutales en Murcia y San Javier, asistiendo a ferias europeas para importar semillas y viveros.

  • El Ferrocarril: Aprovecharon la llegada del tren (impulsada por Caradoc) para dar salida rápida a sus productos hacia los mercados de Madrid y Barcelona.

  • Gestión por delegación: Debido a que Mariano y Francisco pasaban la mayor parte del tiempo en Madrid, delegaron la administración de sus bienes en Murcia en su hombre de confianza, Eustasio Ugalde Letona, quien también colaboró en la supervisión de la Mansión Caradoc.

  • Legado: Antes de marchar a Bayona, Caradoc encomendó a los Zabálburu la protección de Joaquina Plana y su hijo adoptivo Joaquín. Esta relación permitió que Joaquín, a pesar de ser progresista, fuera apoyado por la élite conservadora de los Zabálburu para llegar a ser senador por Murcia en 1903.

 

Los Marín Baldo

La saga de los Marín Baldo en la novela representa el poder político y el nepotismo de la Murcia decimonónica, actuando como el contrapunto mediocre a la brillantez técnica de Félix Zabálburu y Ramón Hervás.


1. Salvador Marín Baldo: El poder del regidor

Salvador Marín Baldo y Fullea fue el gran factótum de Murcia durante buena parte del siglo XIX, introduciendo a la ciudad en la modernidad con la construcción del Ayuntamiento y la configuración de jardines y parques. Sin embargo, la obra destaca que su objetivo vital primordial no fue el servicio público, sino construir la figura de su hijo José, dándole una base científica y creativa de la que él carecía, utilizando para ello todos sus recursos e influencias.


2. El intercambio de favores y la construcción de la Torre Caradoc

La relación entre Salvador y Lord Caradoc se basó en un pragmático quid pro quo:

  • Lo que Caradoc necesitaba: Para edificar su mansión victoriana, Caradoc requería que el alcalde facilitara la tramitación de licencias, la ordenación del territorio y, sobre todo, que actuara como mediador para comprar la Torre Puxmarín a un precio favorable. Además, Joaquina Plana exigió que el Ayuntamiento arreglara los caminos y puentes de acceso a la zona de San Benito, que eran impracticables para invitados de alto rango.

  • Lo que Salvador exigió: A cambio de estas facilidades, Salvador pidió a Caradoc que utilizara su influencia internacional para situar a su hijo José en los mejores centros de arquitectura de Europa. Caradoc cumplió recomendando a José primero ante Benedetto Albano para las obras de la Embajada Británica en París y, posteriormente, ante el maestro Henri Labrouste.


3. José Marín Baldo en el taller de Labrouste

El paso de José por el taller de Labrouste en París es descrito como un rotundo fracaso intelectual:

  • La opinión del maestro: Labrouste fue despiadado al describir a José ante Caradoc, calificándolo como un alumno de "desafortunado desempeño", un "perfecto inútil" y un "español petulante, creído y pretencioso" que le causaba más destrozos que ayuda.

  • Admisión por compromiso: Labrouste solo aceptó a José como un favor personal hacia Caradoc, advirtiendo que ni siquiera lo registraría formalmente en algunos ámbitos para evitar que el estigma de su mediocridad manchara la reputación de su escuela.


4. Relación con Félix y Hervás: Mérito vs. Linaje

La figura de José Marín Baldo es utilizada en la trama para ilustrar la Teoría de la Cohesión Blanda de Ramón Hervás:

  • El contraste de talento: Mientras que Labrouste consideraba a Félix Zabálburu y a Ramón Hervás como alumnos "eficientes, creativos" y "geniales", José representaba al hijo de la élite que recibe apoyo institucional a pesar de su falta de mérito.

  • La injusticia social: Hervás sostenía que Murcia "abandona a sus buenos hijos para apoyar a los mediocres", permitiendo que los privilegios de sangre y el nepotismo (el "enchufismo") prevalecieran sobre la capacidad personal.

  • Resultado final: La novela concluye que José fue un "arquitecto fallido". A pesar de la inmensa inversión económica e influencias de su padre, su carrera se limitó a plazas de arquitecto municipal obtenidas por influencias, dejando como única "obra" un monumento a Colón en Almería que nunca llegó a construirse.

En el mundo de influencias de Murcia, los Marín Baldo consiguieron sus objetivos materiales inmediatos (el palacio y los cargos), pero a costa de ningunear el verdadero talento de figuras como Félix Zabálburu, quien murió habiendo proyectado ideas que los Marín Baldo simplemente no podían comprender.


 

Au Grand Colbert

El establecimiento Au Grand Colbert, ubicado en la Rue Vivienne de París, desempeña un papel fundamental en la obra como símbolo de la modernidad arquitectónica y como escenario clave de la vida social de los protagonistas.

A continuación, se detalla su importancia, el diseño innovador de Ramón Hervás y su relevancia en la trama:


1. Importancia y diseño arquitectónico

  • Fue pionero de los grandes almacenes: Es considerado uno de los primeros y más famosos grandes almacenes de París, constituyéndose como una de las "catedrales de la Sociedad Industrial",.

  • Innovación en escaparates: Su mayor aportación a la arquitectura comercial fue la creación de grandes escaparates que funcionaban como huecos abiertos hacia el exterior, accesibles desde el interior. Estos escaparates alcanzaban las dos plantas de altura, algo nunca visto hasta entonces, permitiendo una exhibición de productos sin obstrucciones visuales.

  • Uso del hierro y el cristal: El diseño rompió con las pesadas estructuras de piedra. Gracias al uso de delgadas columnas de hierro fundido y molduras de hierro forjado, se lograron espacios diáfanos y estructuras ligeras capaces de sostener varios pisos.

  • Estética "Mauresque": El edificio incorporaba elementos decorativos al gusto morisco y arabescos de hierro forjado, que le daban un estilo peculiar y artístico, especialmente en su cafetería.


2. El papel de Ramón Hervás

  • Arquitecto y Director de Obra: Hervás fue el responsable del diseño y la dirección de las obras, aplicando los conocimientos técnicos sobre ensamblajes metálicos adquiridos con sus maestros Héctor Horeau y Henri Labrouste.

  • Reconocimiento y estatus: Su éxito con este proyecto fue tal que la empresa le otorgó una participación en la propiedad, convirtiéndolo en accionista y miembro del consejo de administración.

  • Legado: Al morir sin descendencia, Hervás cedió sus derechos y títulos de propiedad de Au Grand Colbert a la Bibliothèque Nationale de France, institución que actualmente posee el recinto.


3. Papel del establecimiento en la obra

  • Escenario de encuentros clave: El edificio actúa como uno de los escenarios centrales de la novela donde se cruzan las vidas de la alta sociedad parisina y los protagonistas murcianos.

  • Vínculo con Sarah Bernhardt: Fue en este establecimiento donde el Duque de Morny presentó a Hervás a la madre de Sarah, Judith Bernhardt, iniciando una relación que duraría décadas,. Más tarde, Sarah frecuentaría el lugar con el Príncipe de Ligne, mostrando su amor en la cafetería del almacén ante la atenta mirada de Hervás.

  • Símbolo de redención: En el contexto emocional de la obra, el diseño de Hervás representa el "nuevo resplandor" de Sarah Bernhardt; el edificio es el templo de cristal donde la cortesana es "reshabilitada" socialmente.

  • Reflejo del Segundo Imperio: La inauguración en abril de 1850 y el éxito de la boutique sirven para ilustrar el optimismo y el esplendor del París de Napoleón III y las reformas urbanas de Haussmann.


4. Sobre su relevancia actual

Es interesante señalar que su esplendor no culmina con el siglo XIX:

Fuera de lo que narran las fuentes de la novela, Au Grand Colbert es hoy uno de los establecimientos más icónicos de París debido a su aparición en producciones internacionales. Así aparece en:

Cuando menos te lo esperas (Something's Gotta Give, 2003): Es, sin duda, su aparición más famosa. La directora Nancy Meyers eligió este lugar para la escena final de la película, donde los personajes de Diane Keaton y Jack Nicholson se reencuentran en una noche nevada en París. La "mesa de Diane Keaton" es todavía una de las más solicitadas por los turistas que visitan la brasserie.

Otras producciones: El local ha servido de escenario para diversas series de televisión y películas francesas que buscan capturar la esencia de la Belle Époque, debido a que el recinto conserva intactos sus mosaicos en el suelo y sus grandes espejos, elementos que en la novela se asocian al esplendor de la época de Sarah Bernhardt

 

Conclusión

La obra Zabálburu se presenta de esta forma como una profunda síntesis de la condición humana y sus constantes universales enfrentadas a los procesos de cambio histórico, imbricando y confrontando la búsqueda de la excelencia individual con las estructuras de poder social. A través de sus personajes, la novela ofrece una conclusión sobre la justicia, el amor y la dinámica social de una era en transformación.


1. La dinámica histórica: El paso a la Modernidad

La novela retrata el cambio de era hacia la Sociedad Industrial, simbolizado por la llegada del ferrocarril y el uso del hierro y el cristal en la arquitectura. Este progreso no es solo técnico, sino sociológico; representa el choque entre un mundo de privilegios estamentales y un nuevo orden que, aunque promete racionalidad, a menudo perpetúa antiguas injusticias a través de la ósmosis social.


2. El sentido de la justicia: Mérito frente a linaje

Uno de los pilares sociales de la obra es la crítica al nepotismo y al "enchufismo". La trama subraya amargamente cómo sociedades como la murciana a menudo "abandonan a sus buenos hijos para apoyar a los mediocres", personificado en el contraste entre el genio olvidado de Félix Zabálburu y Ramón Hervás frente a la mediocridad protegida de figuras como José Marín Baldo. La teoría de la "Cohesión Blanda" de Hervás explica este fenómeno: una estructura social que evita el conflicto mediante el paternalismo y la caridad, pero que asfixia el mérito personal en favor del derecho de sangre.


3. El amor como motor de redención y trascendencia

El amor en la obra actúa como una fuerza transformadora y un refugio frente a la hostilidad del mundo:

  • Sarah Bernhardt: Su historia representa el triunfo del genio sobre el estigma social. A pesar de su caída en el abismo de la prostitución y el desprecio, encuentra en Emmanuel Bocher un "amor limpio y sacrificado" que perdura más allá de la pasión banal, y en Ramón Hervás un "protector realista" que la ayuda a resurgir.

  • Caradoc y Joaquina: Como en la trilogía, su relación simboliza la redención mutua. Joaquina rescata a Caradoc de la ruina física y moral, mientras él la eleva a la categoría de "gran dama", inmortalizando su vínculo en la arquitectura de la Torre Caradoc bajo las figuras de Diana de Poitiers y Francisco I.


4. Conclusión Humana: La lucha por la dignidad

En última instancia, la obra es un homenaje a los vínculos invisibles que unen los destinos individuales con los grandes relatos de la historia. Félix Zabálburu y Ramón Hervás mueren siendo moralmente íntegros pero socialmente ignorados en su tierra, dejando un legado técnico que otros usarían de forma pragmática.

La conclusión de la novela es una reivindicación de la memoria y la dignidad; una invitación a reconocer a aquellos visionarios que, como Félix, intentaron dotar a su entorno de belleza y modernidad, incluso cuando la sociedad que los rodeaba no estaba preparada para comprender su grandeza.


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*Con este título reproduzco una reseña de la novela Zabáburu que he realizado exclusivamente para no pasar por alto ningún elemento de ninguna trama ni ningún detalle, lo cual he observado que frecuentemente me sucede y entonces, en estos casos, me es recordado por estas revisiones o por lectores. En definitiva, lo he hecho sobre un resumen de NoteBooKLM.

** Ilustrada por Fulgencio Saura Mira. Imagen del encabezamiento.

 


 
 
 

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