El Canto de la Aurora de Murcia, heredero de los tropos bizantinos
- Miguel Zapata-Ros
- 29 sept 2025
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Miguel Zapata-Ros
DOI: 10.13140/RG.2.2.16561.03680
El término tropos procede del griego τρόπος (trópos), que significa literalmente “giro”, “modo” o “manera” (Liddell & Scott, 1940/1996). En su sentido más antiguo designa un cambio de dirección o de forma, y en la retórica pasó a indicar un giro expresivo, un desplazamiento del uso ordinario del lenguaje (Quintiliano, ca. 95/2001). Así, metáfora, metonimia o sinécdoque son tropos, en cuanto desvíos significativos del discurso. Pero este campo semántico no se limitó a la retórica: en la teoría musical griega, tropos se aplicó también a los modos o giros melódicos, entendidos no solo como escalas sino como maneras características de entonación, vinculadas a un ethos o carácter expresivo (Mathiesen, 1999).
La tradición bizantina heredó esta concepción. El sistema del Octoechos organiza la salmodia en ocho echoi o modos, cada uno con giros melódicos recurrentes y cadencias específicas (Lingas, 2013). Estos echoi pueden considerarse equivalentes funcionales a los tropoi griegos: maneras de cantar que no son composiciones fijas, sino esquemas iterativos aplicados a diferentes textos. La reiteración melódica y la responsorialidad[1] son aquí esenciales, pues permiten la participación comunitaria en la liturgia y sostienen la memoria colectiva.
En la península ibérica, la liturgia mozárabe presenta rasgos semejantes: fórmulas salmódicas iterativas, ornamentación discreta y alternancia entre solista y coro (Fernández de la Cuesta, 2001). Aunque los contactos directos entre Bizancio y el ámbito hispánico fueron limitados, la lógica estructural del canto responsorial y modal revela un trasfondo común mediterráneo de técnicas salmódicas.
El Canto de la Aurora de Murcia —y en general las prácticas aurorísticas del sureste español— comparte con estos modelos bizantinos y mozárabes varios rasgos: iteración de fórmulas melódicas, carácter procesional, función devocional y transmisión oral comunitaria (Luna, 1990; Ródenas, 2017). Las cuadrillas de auroros entonan coplas religiosas en la madrugada, con un esquema responsorial que alterna el solista y el coro, sosteniendo el canto mediante giros reiterados fácilmente reconocibles. De este modo, más que piezas cerradas, los cantos se construyen como formas abiertas basadas en repeticiones, cuyo valor reside en la identidad expresiva de la comunidad.
La conexión con los tropos griegos se hace patente si se entiende este concepto en su sentido originario. En efecto, el Canto de la Aurora no es un “tropo” en el sentido técnico medieval latino (interpolación textual en un canto litúrgico), pues constituye un repertorio autónomo, desvinculado de la misa oficial (Hiley, 1993). Sin embargo, sí puede denominarse tropos en tanto “modo o giro característico de entonación”, heredero indirecto de la lógica bizantina y mediterránea. En este sentido, la reiteración de fórmulas melódicas en el Canto de la Aurora constituye un auténtico “giro expresivo” que, como en la música griega antigua, genera ethos y sostiene la función ritual.
Así lo sugiere Manuel Luna (1990), quien al estudiar cuadrillas y hermandades de ánimas en el sureste español destacó los paralelismos estructurales entre estas prácticas y los cantos bizantinos: ambos se basan en la repetición responsorial y en la fuerza identitaria de los giros melódicos colectivos. Esta lectura permite inscribir los auroros murcianos en una larga genealogía cultural que conecta la música popular devocional con tradiciones litúrgicas antiguas.
En conclusión, el Canto de la Aurora puede considerarse un tropos en sentido griego, no medieval: un “modo” o “giro” que configura identidad musical y comunitaria mediante la repetición iterativa. El uso del término está justificado no como etiqueta erudita importada, sino como categoría conceptual que ilumina su naturaleza estructural y su parentesco con las formas mediterráneas de canto ritual.
Tabla comparativa
Categoría | Tropos griegos (antigüedad clásica) | Modos bizantinos (Octoechos) | Canto de la Aurora (Murcia) |
Definición general | Trópos = giro, modo, manera; aplicado a la música designa un modo o carácter melódico (Mathiesen, 1999). | Sistema de ocho echoi o modos salmódicos, cada uno con fórmulas melódicas y cadencias específicas (Lingas, 2013). | Repertorio devocional popular basado en fórmulas melódicas repetitivas, entonado por hermandades de auroros (Luna, 1990). |
Función | Configurar ethos (carácter expresivo, emocional y ético) a través de la melodía. | Organizar la salmodia y dar unidad a la liturgia bizantina. | Acompañar procesiones nocturnas o de madrugada, sostener la religiosidad comunitaria y la memoria colectiva. |
Estructura musical | Modos con giros melódicos característicos, asociados a escalas y ethos. | Fórmulas iterativas y cadencias repetidas según el modo; canto responsorial. | Giros melódicos reiterativos, fórmulas memorizadas; alternancia solista–coro. |
Transmisión | Teórica (tratados musicales, tradición filosófica) y práctica en la educación musical griega. | Oral en la práctica monástica y eclesiástica, regulada por manuales litúrgicos. | Oral y comunitaria, transmitida entre cofrades; sin notación estable. |
Carácter textual | Asociado a la poesía y a la unión de palabra–melodía en la tragedia y el ditirambo. | Salmos y textos litúrgicos bizantinos, ajustados a cada modo. | Coplas religiosas y devocionales (Ave Marías, letanías, gozos). |
Dimensión social | Formación del ciudadano a través del ethos musical (Platón, Aristóteles). | Identidad litúrgica de la Iglesia bizantina; cohesión monástica. | Identidad local y popular en Murcia y el sureste español; cohesión de la hermandad de auroros. |
Tipo de “tropo” | Giro musical o modo expresivo. | Modo litúrgico (ēchos) regulado. | Giro melódico iterativo popular → “tropos” en sentido griego (no medieval). |
Además de todo lo dicho una característica común a todos ellos, además de la iteración, encadenada o no, es la responsorialidad.
Síntesis interpretativo:
De este modo, puede justificarse la aplicación del término tropos al Canto de la Aurora no en la acepción medieval latina (interpolación textual), sino en el sentido griego de giro o modo de entonación. La línea conceptual sería:
Tropos griegos (giro / modo musical) → Modos bizantinos (ēchoi responsoriales) → Canto de la Aurora (giro iterativo popular).
Referencias (APA 7.0)
Fernández de la Cuesta, I. (2001). La música en la liturgia hispánica. Fundación BBVA.
Hiley, D. (1993). Western Plainchant: A Handbook. Oxford University Press.
Liddell, H. G., & Scott, R. (1996). A Greek-English Lexicon (9a ed., con suplemento revisado). Clarendon Press. (Trabajo original publicado en 1940)
Lingas, A. (2013). The Byzantine Musical Tradition. Oxford University Press.
Luna Samperio, M. (1990). Cuadrillas y hermandades de ánimas en el sudeste español. Diputación de Murcia.
Mathiesen, T. J. (1999). Apollo’s Lyre: Greek Music and Music Theory in Antiquity and the Middle Ages. University of Nebraska Press.
Quintiliano. (2001). Institutio Oratoria (D. A. Russell, Trad.). Harvard University Press. (Trabajo original ca. 95 d. C.)
Ródenas, J. A. (2017). Los auroros en la Región de Murcia: tradición y modernidad en la religiosidad popular. Universidad de Murcia.
[1] La responsorialidad es un término que procede del sustantivo responsorio o responsorial, que a su vez está relacionado con el acto de responder, especialmente en un contexto litúrgico, educativo o dialógico.
Su definición más general es:
Cualidad o carácter de responsorial: es decir, aquello que implica una respuesta alternada, dialogada o en correspondencia con otra intervención.
No confundir responsorialidad con interacción. Ésta afecta a potencias y niveles cognitivos y conductuales diferentes. Y en un plano de la personalidad, no grupal o social. El diálogo no implica necesariamente interacción. En el caso de los tropos es un diálogo ritualizado.



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