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Números mexicanos

  • Foto del escritor: Miguel Zapata-Ros
    Miguel Zapata-Ros
  • 29 abr
  • 7 min de lectura

Actualizado: 10 may

Con esta entrada adelanto a todos los lectores, pero particularmente a los mexicanos, una parte del capitulo titulado precisamente NÚMEROS MEXICANOS. Es de la novela "Historias de la guerra híbrida".

Son seis páginas en total. No es la versión definitiva, falta depurar mucho. Saldrá entre julio y septiembre.

La dependencia donde espera tiene vistas sobre la calle y el paseo que bordea el Rin, sombreado con unos frondosos tilos de corto tronco y gran copa, entre los cuales hay bancos donde algún jubilado que otro contempla displicente el rio y el paso de las barcazas o el aterrizar y despegar sobre el agua de enormes cisnes, como lo son en esta zona del río. Al otro lado se vislumbra el Constanzer Wirtshaus, donde frecuentemente come en algunas de sus estadías en Constanza. El ambiente de la Spanierstraße y esa ribera en la zona próxima al Alte Rheinbrücke le es particularmente grato con su ferrocarril circulando entre flores y junto a los paseantes. Qué distinto de su España, donde el ferrocarril circula entre pintadas y basuras urbanas. Por él camina sintiendo el fresco que circula del rio al lago, o al revés, según la hora del día, en un tranquilo paseo hasta la Sankt-Stephans-Platz.


La estancia, como el resto de las dependencias y zonas del edificio, es fría y sin gracia, sin alma se podría decir. En una superficie de más de veinte metros cuadrados sólo hay un sofá y un tresillo con una desustanciada mesita revistera delante. Ni una cortina, ni un cuadro visten las paredes ni los ventanales, que, eso sí, permiten una nítida vista sobre el panorama del río y del paseo con los tilos.


Mientras espera recuerda y evoca el momento en el que se le ocurrió en nombre. El concepto es algo en lo que venía trabajando desde mucho tiempo atrás. Era casi una manía recurrente y omnipresente. Naturalmente se trata del conjunto numérico sobre el que se basa el sistema de cifrado, para la trasmisión de comunicaciones en texto que va a proponer.

Estaba en el lecho del dormitorio principal de la casa que disponía Maria Xóchitl en El Palmarcito, en la costa de Chiapas.


Habían tenido unos postres de frutas tropicales jugosas, entre los cuales e intermitentemente se habían entregado al amor. Ya exhausto tumbado junto a ella mirando al cielo y oyendo su respiración no deja de pensar en los números, en un nombre adecuado para ellos. Desecha varios por no parecerles los suficientemente nobles y adecuados al tema. Los matemáticos llaman a los números, a los conjuntos famosos formados por ellos, con alguna propiedad notable o muy notable, con nombres a veces extravagantes, como por ejemplo números narcisistas, números surrealistas, números vampiro, números primos sexys, números esfénicos o números corteses, por citar sólo unos pocos.


En esta línea se le había ocurrido el nombre de “números zapateros” en honor a Emiliano Zapata. O también, llevado por esa cacofonía, había pensado en “números zarrapastrosos”, para quitarle lustre historicista, al tiempo que manifestaba una sentida humildad, contraponiendo lo que esperaba de ellos con el escaso lucimiento que  ese nombre proporcionaba. Ambos los descarto por inapropiados. Necesitaba algo más honorable. Finalmente pensó en que denominador cumpliese un propósito que sentía:  agradecer con ello el favor y el honor que había supuesto para él el apoyo y el apoyo recibido por colectivos humanos y académicos de distintos países. Recordó las estancias y el apoyo recibido en Paraguay y en Uruguay, países sencillos, humildes, que llegado el caso quizá lo consideraran como algo que les había favorecido. Pero rápidamente lo descartó por presuntuoso ¿Quién era él para atribuir eso? Más fácilmente o con más rapidez descartó el nombre de “números argentinos”. En este caso probablemente hubieran sido muchos de ellos quienes no lo hubieran considerado un halago, sino más bien lo contrario. Estos pensamientos jamás se hubiera atrevido a reconocerlos. Los golpes y las críticas de todo tipo le hubieran venido por su atrevimiento e incorrección. Finalmente miró a su bella amada yacente a su lado. Había caído en un sueño dulce,  al que su respiración tranquila revelaba como tal. Entonces fue cuando decidió, en parte, quizás la parte fundamental, por ella, pero también, porque el exceso en este caso no es malo, sino que contribuye a la validez de la idea, pensando en el pueblo, las gentes, las mujeres y los hombres de México que había conocido, en llamarles “números mexicanos. De su talante, al menos de los que había conocido, que eran a la postre los que importaban. esperaba comprensión y orgullo por ello.

Dio un respingo involuntario debido a la emoción por haberlo pensado así, y con él despertó a María Xóchitl que esbozó una sonrisa al encontrase allí. Él acarició y la besó. Todo se conjuntaba para aumentar cariño, excitación y un comedido entusiasmo. Ella no era matemática, su conocimiento era el mínimo imprescindible para haber concluido sus estudios de grado y para su desempeño profesional. Básicamente era estadística y todo lo necesario para el diseño experimental y el análisis de datos en educación y ciencias sociales. Que no era poco, sobre todo si va acompañado de una gran agudeza y percepción de situaciones y problemas como era la suya.


La sigue acariciando, el cabello, los senos, los muslos, la entrepierna... Al tiempo que fija su mirada en la de ella.


Le cuenta de nuevo, ella ya conoce al nivel que su juicio lo permite, la esencia del problema de los números, los dos procesos, el directo y el inverso. Tal es su confianza en Xóchitl que no teme ni por un instante que pueda poner en peligro su secreto con ello. También le cuenta lo que supone la dificultad comprobada de encontrar un algoritmo que, a partir de las secuencias obtenidas, permita generar la expresión de la ley de formación o de recurrencia, a pesar de la sencillez de su definición. Una vez más la concurrencia de ambos factores: la sencillez de la definición y la dificultad, hasta ahora la imposibilidad evidenciada, de encontrar la ley que los rige, le produce una satisfacción similar pero complementaria a la de los momentos de clímax sentidos hace un momento. Al menos así lo percibe él.

 


Holger Bauer, el preboste de la Hybrid CoE responsable de evaluar su propuesta le recibe. Se trata de una persona alta y corpulenta, poco dado a los deportes y bastante a la buena vida y a la cerveza, como pone de relieve su vista turbia, sin embargo, a pesar de ello se le vislumbra una considerable agudeza, propia de gente acostumbrada a lidiar con problemas importantes y tomar decisiones rápidas en situaciones de urgencia, y sobre todo para eludir las consecuencias de sus decisiones. Por otra parte, Daniel sabe que no debe reparar demasiado en sus salidas de tono encaminadas a eludir situaciones o respuestas comprometidas. también por su sentido del humor, como de síndrome de Asperger, sobre temas hispanos. Casi siempre queriendo apropiarse de giros del idioma que supone apropiados para una situación pero que no tienen nada que ver con ella, riéndose a continuación él solo de su propia supuesta gracia.


-  Ambos sabemos, y los de arriba más, los problemas que tenemos en la comunicación. Los mensajes son interceptados por los rusos casi antes de salir del ordenador o del móvil. Ello explica que se adelanten en prevenir nuestras acciones y planes, para los que siempre tienen respuesta, aunque ésta sea despistar con acciones para que pensemos que no nos espían. -  Comienza a decir Daniel, entrando en el tema, tras los preámbulos protocolarios y para entrar en situación hablando de temas de trámite y poco comprometidos- . Bueno pues iré al grano. De entrada, diré que lo que le comunico a continuación puede parecer exagerado o afectado por algún interés. Pues bien, le adelanto que todo en lo que sigue es estricto, está verificado y no hay en ello ni un ápice de exageración, afectación o sesgo. Dicho esto que usted puede creer o n o, interpretar o no, paso al asunto.

» El sistema consiste en una transcripción de un texto alfanumérico, un texto escrito en palabras con los caracteres del alfabeto anglosajón, incluidos números, signos de puntuación y espacio en blanco, en otro texto escrito de la misma forma, al que se añade un código de control. Introduciendo en un programa sencillo el texto y el código, él lo transforma en el original. El emisor sólo necesitará la aplicación generadora del texto cifrado, y el receptor sólo necesitará el programa que descifra el texto ¿Le queda claro esta parte?


-  Por supuesto. Es muy sencillo. Pero ¿dónde está el quid de la cuestión? Eso es lo que hacen todos. Y sobre todo ¿qué garantías disponemos de que es indescifrable o suficientemente difícil de descifrar para que el enemigo, en este caso los rusos no lo puedan hacer? Estamos hartos de recibir ofertas o productos como este. No venda la piel del caballo antes de haberle mirado los dientes ja, ja, ja.


-  Claro esa es la pregunta que se espera. No le voy a argumentar nada. Simplemente me someto a que hagan los expertos del servicio u otros que ustedes quieran las pruebas que estimen convenientes. No les daré las herramientas con que lo hago, ni mucho menos el código fuente, ni tan siquiera el código objeto ya compilado. Sé que existen herramientas para obtener el código escrito en alguno de los lenguajes que ya existen o sus variantes. Simplemente le daré los textos cifrados con mi palabra de que el texto original tiene sentido y en una segunda fase les daré un texto cifrado sobre un original que tenga sumo interés para los rusos y podamos saber, mediante un mensaje de interés que se pueda verificar, si por su reacción lo han interceptado e interpretado. Así veremos no solamente que nosotros no podemos descifrarlo, sino que ellos tampoco.

» Mire, en este folio va el mensaje, por si quieren introducirlo a partir del texto analógico, escrito en papel, y por nuestra red le paso e mensaje digital en código ASCII. Con todas las garantías para que vean que no hay artificios digitales de ningún tipo. A partir de ahí pueden hacer lo que quieran. El texto de control es este, se lo deletreo, también le paso el código de control que siempre ira unido al texto.

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