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España ¿una sociedad abierta a la muerte?

  • Foto del escritor: Miguel Zapata-Ros
    Miguel Zapata-Ros
  • 11 jul
  • 4 min de lectura

Actualizado: 12 jul




Hoy continúan los sanfermines. Puntualmente, a las ocho de la mañana, se abireron las puertas del los toriles.

Querámoslo o no, en esta "fiesta", la muerte es una opción, está invitada y se cuenta con ella, aunque afortunadamente las más de las veces no acude a la cita, a la que le invitamos con la ilusión de burlarla.

Así es hoy. Como otros años los corredores se santiguan con fervor ante la imagen del santo y entonan el "cántico de San Fermín":


“A San Fermín pedimos,

por ser nuestro patrón,

nos guíe en el encierro

dándonos su bendición”.


En él solicitan ayuda para esquivar a la parca. También lo hacen concentrados ante una imagen o con un rosario en la mano, en solitario en agún lugar de la carrera. España es el único país del mundo donde se celebra a la muerte de forma real, no simbólica.


Me han llamado mucho la atención estas imágenes precisamente ahora, en estos días en los que estoy elaborando la parte de mi próximo libro "Historias de la Guerra Híbrida" dedicada a los filósofos y teóricos rusos de esta forma de guerra, Igor Panarin y Alexander Dugin, lecturas de cabecera de Putin además, pero no sólo llega a él su influencia. Particularmente Dugin, en esta parte que estoy redactando, expone sus ideas sobre España, tomando como referencia para ello el prólogo especial que hace de su obra principal en español: "La cuarta teoría". Realmente es una dialoguización de ella lo que hago. O quizá un monólogo comentado por el protagonista principal.

Lo que dice puede parecer exagerado o por lo menos extraño a una mente española o de nuestra área culturl en nuestro tiempo. Pero es muy ilustrado y muy bien argumentado. Trae a colacción para argumentar sus postulados a dos testimonis privilegiados, el del filosofo radical conservador alemán Armin Mohler y a Federico García Lorca. . Al primero sobre los sucesos de la Guerra Civil del asedio del Alcázar de Toledo y al segundo por su conferencia sobre la idea de "duende" que imparte en Buenos Aires ---sobre Federico son muchas las ideas que tenemos sobre su personalidad que son muy sesgadas por esto precisamente, por prescindir de obras y aspectos claves de su vida y de su producción--- con el título y tema de "Teoría y juego del duende".


La tesis de Dugin es que España debe romper con su tradicción negra de sociedad abierta a la muerte e integrarse en una luminosa, para él, época de configuración multipolar del mundo.

Es muy interesante leer la conferencia y toda la parte que en el libro el teórico ruso se dedica a desarrollar esta idea, de lo cual comparto unas páginas junto con el enlace a la conferencia de Lorca.


En esas estaba cuando esta mañana he presenciado la retrasmisión del encierro.


Comencemos por traer las frases de Dugin:


"Garcia Lorca. El poeta del duende – dice pronunciando la palabra en español. España está en todo momento movida por el duende. Como país de música y danza milenaria, donde el duende exprime limones de madrugada y como país de muerte. Como país abierto a la muerte".

» País abierto a la muerte. – dice silabeando y en español, para continuar en inglés– Pronunciar eso es pronunciar la esencia de la España, expresar su Dasein, es decir sobre España lo más español que podemos imaginar. La muerte y la apertura, la muerte como apertura.

» Después Lorca de modo sonámbulo desarrolla la metáfora, apelando a la metafísica del teatro – dice, mientras lee un párrafo textual preparado al efecto–: "En todos los países la muerte es un fin. Llega y se corren las cortinas. En España. No. En España se descorren. Mucha gente vive allí entre muros hasta el día en que mueren y los sacan al sol. Un muerto en España está más vivo que en ningún sitio del mundo: hiere su perfil como el filo de una navaja barbera ... España es el único país donde la muerte es el espectáculo nacional"


Y a continuación traigamos lo que dice Lorca en su conferencia de Buenos Aires:

"(...) la muerte y su contemplación silenciosa son familiares a los españoles. Desde El sueño de las calaveras, de Quevedo, hasta el Obispo podrido, de Valdés Leal, y desde la Marbella del siglo XVII, muerta de parto en mitad del camino, que dice:

La sangre de mis entrañas

cubriendo el caballo está.

Las patas de tu caballo

echan fuego de alquitrán…

al reciente mozo de Salamanca, muerto por el toro, que clama:

Amigos, que yo me muero;

amigos, yo estoy muy malo.

Tres pañuelos tengo dentro

y este que meto son cuatro…


No es casualidad todo el arte español ligado con nuestra sierra, lleno de cardos y piedras definitivas, no es un ejemplo aislado la lamentación de Pleberio o las danzas del maestro Josef María de Valdivieso, no es un azar el que de toda la balada europea se destaque esta amada española:


-Si tú eres mi linda amiga,

¿cómo no me miras, di?

-Ojos con que te miraba

a la sombra se los di

-Si tú eres mi linda amiga,

¿cómo no me besas, di?

-Labios con que te besaba

a la sierra se los di.

-Si tú eres mi linda amiga,

¿cómo no me abrazas, di?

-Brazos con que te abrazaba

de gusanos los cubrí.


Ni es extraño que en los albores de nuestra lírica suene esta canción:


Dentro del vergel

moriré

dentro del rosal

matar me han.

Yo me iba, mi madre,

las rosas a coger,

hallara la muerte

dentro del vergel.

Yo me iba, madre,

las rosas a cortar,

hallara la muerte

dentro del rosal.

Dentro del vergel

moriré,

dentro del rosal

matar me han.


El libro aparecerá en septiembre. Pueden encontrarlo aquí.

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